Pasta exfoliante facial "Arcilla & Bambú"

Receta - Ref. CFaEM-0916/2

La pasta exfoliante suave para todas las pieles, elimina las impurezas superficiales y profundas. Deja una piel suave y tersa.

La Arcilla Blanca suaviza, elimina las toxinas y favorece la reconstrucción celular. El Hidrolato de Lavanda BIO purifica y alivia mientras que la Glicerina Vegetal hidrata. Las partículas de Bambú permiten una exfoliación suave para eliminar las células muertas que apagan nuestro cutis

Receta

Ingredientes para realizar 25 gr de scrub (uso inmediato)

 Arcilla Blanca  14 gr
 Exfoliante de Bambú 2 gr 
 Hidrolato de Lavanda BIO 8 gr
 Glicerina Vegetal 1 gr

Material necesario

  • Un recipiente para hacer la mezcla que no sea metálico.
  • Una cuchara para mezclar.

Envase recomendado

No hay ya que el uso es inmediato.

Elaboración

  1. Mezclar todos los ingredientes uno por uno hasta obtener una pasta homogénea.

 

Aplicaciones y consejos de uso

Consejos de uso

Aplicar el exfoliante sobre la piel del rostro y cuello limpios. Evitar los contornos de ojos y labios. Masajear con pequeños movimientos circulares y después aclarar con agua tibia. 

 

 

Para elaborar este producto en la mejores condiciones, es importante respetar
Las prácticas de fabricación y las reglas de higiene.

Las buenas prácticas de fabricación y las reglas de higiene:
Al usar materias primas naturales, tenemos un mayor riesgo de contaminación que en las materias inertes como pueden ser las siliconas y los derivados de la petroquímica.

Las 4 reglas fundamentales para evitar la contaminación por bacterias u hongos de nuestros productos cosméticos y limitar su oxidación son:

  • El uso de conservantes en todos los productos que contienen ingredientes acuosos (agua, hidrolatos, extractos, etc.).
  • El uso de un antioxidante como la Vitamina E en todos los productos que contienen ingredientes aceitosos (Aceites Vegetales, Mantecas, Extractos oleosos, etc.).
  • Respetar las reglas de higiene a la hora de fabricar.
  • Utilizar correctamente el producto elaborado con las manos limpias y conservarlo en un sitio fresco y protegido de la luz.

Las reglas de higiene son sencillas pero requieren un tiempo y una pequeña dosis de paciencia:

  • Limpiarse bien las manos con jabón y secarlas con un trapo limpio (evitar los trapos de cocina).
  • Limpiar con agua y jabón, esterilizar a ser posible y desinfectar con alcohol a 70ºC o 90ºC todos los materiales, la zona de trabajo que utilizaremos y los envases reciclados. Con los envases nuevos, es suficiente desinfectar con alcohol.
  • Si nos sobran unos gramos de un ingrediente que hemos sacado de su envase, no volver a guardarlo nunca; podríamos contaminar el resto del producto. Mejor tirarlo o usarlo para otros productos.
  • Una vez la "sesión cosmética" acabada, limpiar otra vez todos los materiales con agua y jabón y guardarlos en un sitio adecuado.
  • Etiquetar correctamente los productos fabricados con el nombre y las fechas de fabricación y de caducidad.
  • No conservar los productos fabricados por encima de la fecha permitida por el conservante utilizado. En caso de cambios de colores, olores y texturas no dudar en tirarlo.