Crema facial anti-edad “rosa mosqueta & ylang-ylang”

Receta - Ref. CFA/1411

La riqueza en omega 3 y 6 de la rosa mosqueta previene la aparición de arrugas, mejorando la síntesis del colágeno. Por otro lado, la centella asiática estimula la regeneración de los tejidos reafirmándolos.
La presencia de la vitamina E refuerza el poder antioxidante de la piel y los aceites esenciales de ylang-ylang y de incienso, con su capacidad regeneradora y antioxidante, completaran el efecto antienvejecimiento cutáneo.

Receta

Ingredientes

A -  Hidrolato de Rosa bio 68,9%  34,5 gr
    
B -  Aceite vegetal de Semilla de Uva 12%  6 gr
B - Aceite vegetal de Rosa Mosqueta virgen 8%  4 gr
B - Cera emulsionante Nº2 triticum dolce 5%  2,5 gr
    
C - Extracto de centella asiática  4% 2 gr
C - Aceite esencial de Incienso 0,4%  5 gotas
C - Aceite esencial de Ylang Ylang III bio  0,2% 3 gotas
C - Conservante semilla de pomelo bio  1% 0,5 gr
C - Vitamina E 0,5%  10 gotas

Material necesario

- 2 recipientes
- 1 mini batidor manual
- 1 termómetro
- 1 báscula

Envase recomendado

Tarro de vidrio o de plástico de 50 ml

Elaboración

1. Pesamos y calentamos al baño-María la fase A hasta unos 65ºC.
2. Pesamos en otro recipiente la fase B y la calentamos también al baño-María hasta alcanzar la misma temperatura que la fase A. La cera tiene que fundir.
3. Vertemos la fase A en la fase B y batimos con energía hasta conseguir una emulsión, es decir una textura blanca y cremosa.
4. Dejamos enfriar hasta 35ºC, agitando de vez en cuando.
5. Añadimos los ingredientes de la Fase C agitándolos uno por uno, hasta la total incorporación de cada ingrediente.
6. Envasamos la crema en un tarro limpio.

El pH aproximado del producto es de 5.

Aplicaciones y consejos de uso

Consejos de uso

Tanto por la mañana como por la noche, podemos aplicar la crema sobre el rostro y el cuello limpio. 

Conservación

Fabricado en las condiciones óptimas de higiene y conservado en un lugar fresco y lejos de la luz, la crema se conservará uns 1 mes mínimo. Si la crema cambia de color, de textura o de olor, no dudar en tirarla porque hay probabilidades de que esté contaminada.

Estos son los productos que necesitas para elaborar esta receta:

Para elaborar este producto en la mejores condiciones, es importante respetar
Las prácticas de fabricación y las reglas de higiene.

Las buenas prácticas de fabricación y las reglas de higiene:
Al usar materias primas naturales, tenemos un mayor riesgo de contaminación que en las materias inertes como pueden ser las siliconas y los derivados de la petroquímica.

Las 4 reglas fundamentales para evitar la contaminación por bacterias u hongos de nuestros productos cosméticos y limitar su oxidación son:

  • El uso de conservantes en todos los productos que contienen ingredientes acuosos (agua, hidrolatos, extractos, etc.).
  • El uso de un antioxidante como la Vitamina E en todos los productos que contienen ingredientes aceitosos (Aceites Vegetales, Mantecas, Extractos oleosos, etc.).
  • Respetar las reglas de higiene a la hora de fabricar.
  • Utilizar correctamente el producto elaborado con las manos limpias y conservarlo en un sitio fresco y protegido de la luz.

Las reglas de higiene son sencillas pero requieren un tiempo y una pequeña dosis de paciencia:

  • Limpiarse bien las manos con jabón y secarlas con un trapo limpio (evitar los trapos de cocina).
  • Limpiar con agua y jabón, esterilizar a ser posible y desinfectar con alcohol a 70ºC o 90ºC todos los materiales, la zona de trabajo que utilizaremos y los envases reciclados. Con los envases nuevos, es suficiente desinfectar con alcohol.
  • Si nos sobran unos gramos de un ingrediente que hemos sacado de su envase, no volver a guardarlo nunca; podríamos contaminar el resto del producto. Mejor tirarlo o usarlo para otros productos.
  • Una vez la "sesión cosmética" acabada, limpiar otra vez todos los materiales con agua y jabón y guardarlos en un sitio adecuado.
  • Etiquetar correctamente los productos fabricados con el nombre y las fechas de fabricación y de caducidad.
  • No conservar los productos fabricados por encima de la fecha permitida por el conservante utilizado. En caso de cambios de colores, olores y texturas no dudar en tirarlo.